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viernes, 3 de diciembre de 2010

Una completa falta de inspiración y de sentimientos, no hay más. La ausencia de esos dos detalles, pilares fundamentales en la vida de cualquier ser humano, han sido la causa principal de mi hundimiento en la miseria durante el período de tiempo que no he escrito aquí.

En estos dos meses y diez días, concretamente, me he notado buceando en un lago completamente a oscuras, tanteando con los dedos por si encontraba algo sólido bajo mía; pateando hacia arriba para encontrar la superficie. Creo, honestamente, que sigo perdido en la más inmensa nada, pero al menos me estoy dando cuenta que algo tiene que estar cercano a llegar.

Quien me conoce, sabe que soy incapaz de expresar bien todo lo que mi corazón siente. Tiendo a malinterpretarme a mí mismo, dando pie a que los demás, a su vez, me malinterpreten más aún. En rara ocasión esa malinterpretación anula la que yo mismo hice, incumpliendo una norma fundamental del cálculo matemático: menos por menos, más. Pero bueno, tampoco me voy a poner exquisito con los principios matemáticos, porque alguien como yo, que en esa asignatura soy un cero a la izquierda, pues mejor como que me lo callo, me lo como y lo dejo aparte.
Pero bueno, dejando de un lado las matemáticas, esta incapacidad de interpretar bien las señales que me manda el órgano sentimental está causando estragos en mi mente: sé que mi deseo, que mi sentimiento y que mi corazón están depositados en una persona, pero claro, a cualquier mínima muestra de cariño procedente de alguien, me descoloco y me siento en las nubes y de golpe todo me encanta y me fascina.

En definitiva, dos cosas:
1. Soy, definitivamente, un adolescente.
2. Soy, definitivamente, imbécil.

1 comentario:

  1. Los 17-18 años son duros, especialmente cuando el bachillerato nos impide dedicarnos el tiempo que necesitamos. Cuando nos sentimos encerrados, enjaulados, atados a cientos de obligaciones que se multiplican y no nos deja dedicar el tiempo suficiente a lo que realmente nos importa. Yo también lo pasé bastante mal en ese aspecto, que no sé si coincidirá con el tuyo o formará parte raíz de tu descontento con el mundo.

    Si quieres, algún día que te conectes al tuenti podemos hablar. Espero que pronto te sientas mejor ;-)

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